Inicialmente, la compañía estuvo dedicada a la administración heredada de Don Antenor y a promover proyectos tales como la explotación de plomo y minas de caliza. Así es surgieron los proyectos de construcción para las tres cementeras más importantes del Perú.
Como consecuencia de la expropiación
de las plantas cementeras por el Gobierno Militar
en 1978, el nombre de la corporación cambió
y se dedicó a promover y producir tecnología
industrial, con la colaboración de profesionales
y técnicos altamente calificados. En marzo
del 1979, ARPL obtuvo su primer registro y calificación
como la primera compañía dedicada a
producir tecnología industrial para empresas,
oficialmente reconocida en Perú con el Registro
Industrial N° 15-001-T.